Esta panadera la tenia mi madre desde hace más de 35 años y como veis estaba muy viejecita y ya no le tenia uso....
Pero como mi madre y mi padre nos han enseñado desde pequeñitos a no tirar nada, ya que al final todo puede servir, me dijo si la podía cambiar, ya que le daba mucha pena tenerla así y no poder hacer nada.
Así que me puse manos a la obra... eso si... lo primero fue pedirle consejo a una experta en la materia, que me explicó la mejor manera para hacerlo.
Y como no podía faltar un toque más personal, mi hermana Paqui se encargó de hacerle un mantelito para el interior, dibujando una espiga de pan, para que el pan esté tapadito.
Ahora mi madre, después de tanto tiempo, vuelve a tener su panera en la cocina.
¿Que os parece?




